4. Lo de la valentía
27 de mayo, año 2126, miércoles
Querido Daniel, después de pensar lo de valentía…
Pensé en otros niños a los que les han hecho bullying, o como se escriba, y pensé. «¿Le hubiera dicho a alguno de esos niños que era un cobarde?» Pues claro que no, sería cruel y una mentira. Así que tampoco creo que esté bien que me lo diga a mí mismo. Tampoco ayuda a nadie, ni cambia nada. Fue un error llamarme cobarde a mí mismo. Perdón, tú tenías razón y yo no.
La noche pasada dormí muy bien, sin pesadillas. Consejera ayudó con música suave en mis auriculares. Pero tú haces más todos los días (no te estoy haciendo la pelota, ¿vale?) Incluso tengo un emoji sonriente ^_^/ para ti. Todavía tengo tristeza, pero no me estoy diciendo nada malo hoy.
Me hubiera gustado que mi padre hubiera sido como tú. Bueno, que fuera, está vivo, pero no creo que vuelva nunca. Ni tampoco quiero. (Eso es secreto).
Intento ir mejor en clase, pero me sigue costando quedarme quieto, pero creo hoy no he molestado a nadie.
Bueno, solo quiero decirte gracias y todo eso. Me siento mejor, aunque me da miedo de que alguien piense que me da igual lo que hice. No es verdad. Lo que pasa es que, a veces, alguien dice algo gracioso y me río. Pero no me olvido nunca y quiero que todo cambie y cambiara yo.
El diario de Martin es una obra de ficción en un mundo muy parecido al nuestro.
- Inicio: Soy tan malo que duele
- Anterior: No quise hacer daño
- Siguiente: No sirve de nada guardar rencor