El Diario de Martin L. - Ficción

10. Buscándote un nombre, mi amigo imaginario

2 de junio de 2126 martes

Querido Amigo Imaginado, creo que ya es hora de ponerte un nombre; te llamaré, no sé, algo, cuando se me ocurra.

Menudo comienzo más malo para mi entrada.

Daniel me ha dicho que estoy mejorando, que ya estoy haciendo algunas cosas mejor que antes. Por ejemplo: pedir perdón y buscar la paz.

Bueno, antes, este año pero antes de venir aquí, muchas veces me daba miedo pedir perdón. O lo hacía por miedo.

Quiero decir,

A mi bulis les pedía perdón por miedo o para evitar cosas malas. Era como eran los reyes y yo el esclavo. No como que yo les hubiera hecho algo malo, sino porque así se sentían mejor, sobre todo uno, «P.» Al que llamaremos «T.» no le gustaba tanto que lo hiciera, salvo si lo estaba mirando «P.», que era su jefe. Pudiera ser que tenía tanto miedo como yo.

A los profesores no les pedía perdón por miedo a que «P.» se diera cuenta. Y porque cuando ya la has fastidiado mucho pensaba «pensarán que me estoy burlando de ellos», o cosas así.

Bueno, eso ya no lo puedo arreglar.

Ahora viene la parte buena.

He aprobado un examen y debe ser un milagro. Ha sido en Ética Práctica y en mi antiguo colegio ni siquiera tenía esa asignatura. Me han dicho que es una cosa especial aquí de Cape Shrine. Y mi nota es, tachín, tachán, suficiente con cuatro estrellas.

`( ゚▽゚)/ `

Y es que como va de ser bueno y todo eso, pues le he intentado aprender, pero no intenté aprobar porque es imposible. De todas formas no es la nota final, que seguramente suspenderé porque queda poco para los notas finales y bueno, ya sabes que vengo de una situación muy pésima.

Este curso estaba ya perdido hace meses. Pero es bonito que algo salga bien. A ver si el curso que viene puedo aprobar la mitad. A ver qué pasa.

Estaba pensando, bueno, no ahora, antes, un día triste poco antes de aquí que… bueno, que estaba pensando y pues, que pensé que podía hacer ahora. Quiero decir después de perderlo todo y no me salía nada. Bueno salvo cuando tenía que hacer cosas de vientre porque estaba como enfermo y… bueno lo que me salió es que podía hacer cosas buenas, ser amable con todo el mundo. Y empecé con el policía que nos estaba cuidando antes del juicio. Y me salió bien porque el policía sonrió y hasta me dijo que no iba a ser tan malo como estaba pensando. Y yo me sentí bien, como si fuera un sitio normal y bueno.

Pues por eso me interesó lo de ética y vamos a ver si aprendo algo.

Arthur me dijo que no me hiciera ilusiones, que estudiaba demasiado, que total, él y yo vamos a acabar con un trabajo de sustancia marrón. La única duda era si lo íbamos a hacer dentro o fuera de la cárcel. No es muy optimista.

Liam me dijo que lo intente, lo siga intentando y que al final llegará. Que él me ayudará. (Ya lo hace)

Así que voy a volver a intentar buscarte un buen nombre. Te llamaré… ¡Ah!… Luego lo vuelvo a intentar.

Sobre mis puntos

Me dijo Daniel que hubo una reunión, y decidieron devolverme la mitad que perdí por lo que pasó por Arthur. (No era una reunión solo para mí). Me deja más tranquilo, porque estaba a punto de volver a nivel 0.

Le di las gracias a Daniel. Intentaré hacerlo mejor si vuelve a pasar.

Arthur está un poco(*) enfadado porque no le han devuelto ninguno.

¡Ya está! Te llamaré Ery, por erizo, que es un animal que me cae muy simpático. Y no, no es porque… bueno, sí que es porque sale en mi serie de dibujos animados favorita sobre frailecillos.

Así que ya lo sabes, te llamas Ery.

Fecha de Publicación: